Gobernanza responsable agricola

 



Gobernanza responsable

Para lograr una alimentación y una agricultura sostenibles es necesario adoptar mecanismos de gobernanza responsables y eficaces a diferentes escalas, de la local a la nacional y la mundial.

La agroecología requiere una gobernanza responsable y eficaz para apoyar la transición hacia sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles. Se necesitan mecanismos de gobernanza transparentes, responsables e inclusivos para crear un entorno propicio que apoye a los productores a transformar sus sistemas mediante conceptos y prácticas agroecológicas. Algunos ejemplos de políticas propicias son los programas de alimentación escolar y de contratación pública, las normativas de mercado que permiten el marcado de productos agroecológicos diferenciados, y las subvenciones e incentivos para los servicios ecosistémicos.

La gestión de la tierra y los recursos naturales es un ejemplo destacado. La mayoría de las poblaciones rurales pobres y vulnerables del mundo dependen en gran medida de la biodiversidad terrestre y acuática y de los servicios de los ecosistemas para su subsistencia, pero carecen de un acceso seguro a estos recursos. La agroecología depende del acceso equitativo a la tierra y a los recursos naturales -una clave para la justicia social-, pero también de incentivar las inversiones a largo plazo que son necesarias para proteger el suelo, la biodiversidad y los ecosistemas, al tiempo que se apoya a las comunidades indígenas y locales que los nutren.

La mejor forma de apoyar la agroecología es mediante mecanismos de gobernanza responsables a diferentes escalas. Muchos países ya han desarrollado leyes, políticas y programas a nivel nacional que recompensan la gestión agrícola que mejora la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos. La gobernanza a nivel territorial, del paisaje y comunitario, como los modelos de gobernanza tradicionales y consuetudinarios, también son extremadamente importante para fomentar la cooperación entre los actores y las partes interesadas clave, maximizando las sinergias y al mismo tiempo reduciendo o gestionando un eficaz compromiso entre beneficios y riesgos.